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miércoles, 5 de marzo de 2008

Nada como estar en casa

Es cierto, no hay nada como estar en casa. Ya entiendo el porqué se necesita una casa cerrada. Además de tener todos los insectos y alimañas de la selva conviviendo con uno, e incluso un cangrejo que cuando nos ve sale corriendo, es que es muy tímido, y un par de gatitos que duermen en el sofá, digo que en Canarias sería imposible por ser una tierra árida y seca. Me imagino el polvo y la tierra que entraría. Además sería imposible estar dentro los días de calima. Mientras que aquí, es muy húmedo, incluso en la época de sequía. Actualmente estamos en la época de lluvia. Hoy ha llovido por la tarde, justo cuando salimos, y ha sido ver pasar ríos por las calles. Ahora entiendo el porqué dicen que nada como estar en casa.














Cómo voy a echar de menos Bali, cuando llegue a hoteles con habitaciones, grandes, pero no dejarán de ser habitaciones, porque ninguna tendrá los quinientos noventa y seis metros cuadrados, claro está, ni siquiera mi casa de Tenerife. No quiero ni pensar cuando llegue a Canarias, como simpre me deprimiré.

Mientras me ducho suelo cantar, también descubrí que el baño abierto es muy excitante (no sexualmente, por lo menos en mi caso). Eso de bañarte casi al exterior es un lujo al alcance de pocos, desde luego, pero para el que canta y cree que molesta al vecino, no es muy adecuado. Y mucho menos cuando el espacio de la ducha tienen una acústica envidiable. Apenas tienes que decir algo en un super pianissimo para que se escuche un sonido tubular, parece como si cantaras en una iglesia. Increíble. Hay que buscarle el lado positivo de las cosas, así que en la ducha practico los pianissimos.

Volviendo a lo que iba, que observé el baño y saqué cuentas: ¡Es más grande que mi salón comedor! "Pero que ahora me quiten lo bailao"





















Como iba comentando, cuando salimos de casa se vinieron las nubes abajo, fue apenas salir del complejo y comenzar a llover a cántaros. Las calles se convirtieron en ríos, pero todo pasó en un par de horas. Hubo momentos en los que no nos pudimos bajar del coche por la gran cantidad de agua que caía desde el cielo y los ríos que se formaban por el suelo. Si nos bajáramos el agua nos llegaría por las pantorrillas y en cuestión de tres o cuatro segundos el cielo nos empaparía. He recordado las lluvias tropicales que veía cuando era niño y que me extasiaba observando detrás de los cristales de las ventanas de casa. O como la última vez que estuve en Miami, el verano pasado, llovía sin parar durante días hasta sumir a Miami en agua. Juan recuerda que en Canarias llovía igual, quizá no con la cantidad de agua torrencial, a excepción de los temporales, pero sí de llover durante varios días consecutivos. De ver los barrancos correr durante todo el año. ¿Será que volveremos a ver eso? Esperemos que sí, o quizá que no, porque con lo mal que está construido todo, tal vez sea incluso peligroso.

El transporte público en Bali, según cuenta Andrés, es un desastre. Lo es porque hay poco. Tan poco que no he visto ni una sola guagua (autobús). Así que como los coches son muy caros, no hay nada mejor que una moto. Es el sitio donde más motos he visto juntas en toda mi vida. Ni siquiera en China (porque actualmente hay más coches que motos o bicicletas). La moto en Bali es el transporte familiar (cuando digo familiar, es que va la familia entera sobre la moto). Cuando digo la familia entera, es al mismo tiempo (en la foto hay un típico ejemplo. La primera moto el hombre lleva a la mujer de lado y ésta, en sus brazos, al bebé). He visto un hombre conduciendo la moto, delante de él la hija más grande, detrás de él y entre la mujer que va detrás, el niño pequeño y en los brazos de la madre y sobre la cabeza del pequeño, el bebé. Claro que para no incumplir con las normas de tráfico, los padres llevan casco (sólo es obligatorio para cuando no se lleva traje de ceremonia). Es una situación un poco rara, pero la entiendo y estoy seguro que haría lo mismo de estar en su sitaución. De cualquier manera la moto es un bien indispensable. A las chicas y chicos se las suelen regalar desde que los familiares puedan hacerlo. Porque con ella pueden ir al instituto o conseguir un trabajo. Sin ella no podrían moverse muy lejos de su lugar de residencia. Y aquí las distancias son largas. No tanto porque la isla sea muy grande, que lo es, si no porque se construye muy bajo, la altura mayor en las casas y edificios no pueden superar a la palmera más alta, que son quince metros. Y también porque la gente se desplaza a varios kilómetros para lo que necesiten. No son como nosotros que lo queremos todo a domicilio, si puede ser.

En Bali tiene mucha importancia el hecho de vivir en comunidad. Los Barrios suelen estar muy unidos para todo. Si se casa alguno del barrio y la familia no tiene dinero suficiente, entre todos colaboran para celebrar las ceremonias que haga falta. Al igual que para los entierros. Cuesta mucho dinero y, para dar tiempo a reunir más, el entierro se culmina unos años más tarde con la cremación (dependiendo de la economía de la familia, claro). El muerto pasa por muchos procesos desde el embalsamiento hasta la cremación. Desde que muere hasta que se entierra momentáneamente puede pasar una semana. Y todas las ceremonias, el incienso, las flores, los trajes, trajinar con el muerto de aquí para allá por el pueblo, cuesta dinero. Para esos momentos duros están los familiares y el barrio. Todos colaboran "porque no sabemos cuándo vamos a necesitar de ellos", palabras textuales de Andrés. Es una forma envidiable de vivir en comunidad. Hemos perdido tanto en el camino al desarrollo y la riqueza que hasta me cuestiono quién es más pobre.
Un poco más de lo mismo pasa con las bodas, sobre todo cuando el pedido o pedida tiene que cambiar de religión. Entonces todos colaboran en la enseñanza de la nueva fe.

(Hago este paréntesis porque cuando estaba en la piscina tomando fotos para subirlas a este blog, me embargó un sentimiento de vigilancia. Me sentí en el gran hermano. Contando lo que hago, lo que veo y enseñando imágenes. Qué cosas, ¿verdad? No sé cuánto tiempo va a durar esto, porque la idea del blog me quita mucho tiempo. Todos estos días me he estado acostando a las tantas (una o dos de la mañana) y me levanto muy temprano. A excepción de hoy. Pero todos estos días he dormido una siesta a eso de las cinco y media por dos horas. En realidad sólo unos cuarenta y cinco minutos. Suena un poco raro, lo sé, pero es que quiero mantener en vilo al lector. Así que lo que dure, duró. No me lo cuestiono más. Por cierto, aprovecho para agradecer los comentarios. Sobre todo los de ánimo. Y perdonen si me disperso mucho, pero es que voy escribiendo a toda prisa. He visto errores ortográficos, así que perdonen).

Ya que estoy hablando de dinero aprovecho para contar algo de la Rupia indonesia. Cuando llegas a Indonesia y haces tu primer cambio te conviertes en millonario automáticamente. El cambio está a 13.700,00 Rupias por Euro. Así que si cambias 100,00 euros te dan un millón trescientas y pico mil. ¿Que qué haces con eso? Pues depende del nivel de vida que te quieras dar. Como pasa con los restaurantes, también pasa lo mismo con la ropa, con los hoteles. Hay una tienda que se llama Sabbatha. Un bolso de piel, claro que lleva piedras semi preciosas, puede llegar a costar quince, once, diecisiete millones... De locura en una Isla como ésta. Creo que se mueve mucho dinero con el turismo. Por ejemplo esta misma villa está en venta y su precio alcanza los trescientos treinta y cinco mil euros. Quizá si estuviese en Europa diríamos que es barata, pero en Indonesia. Está claro que el turismo hace destrozos. En Indonesia los extranjeros no pueden comprar tierra, por lo tanto si la quieren comprar han de hacerlo a nombre de algún indonesio. Con todo el riesgo que conlleva, por más contratos privados que hagas, que a la hora de la verdad no puedes ir a juicio cometiendo una ilegalidad, aunque la mayoría de los balineses son de fiar. Cuidan mucho al turista. Por ejemplo, si en la calle hubiese un tirón (un robo) de bolso, todos los que están por allí cogerían al ladrón y lo castigarían (incluso llegando a golpearlo seriamente). La explicación es muy sencilla. Si se permiten robos de este tipo el turista no vendría más a la isla. No se lo pueden permitir. Claro que hay otros sistemas mucho más eficaces y que entran dentro del tipo "robo con autorización" o "robo legal". Es decir, cuando se va a cambiar a sitios de dudosa reputación, porque tienen un cambio más favorable con mucho más dinero de lo que corresponde a ese día, suelen hacer "trampas". La calculadora está trucada y como son tantos millones por poco dinero, no sacas la cuenta bien; te cuentan el dinero delante de ti, te dan menos, te das cuenta cuando lo cuentas, te piden que se lo devuelvas, lo vuelven a contar y te ponen los billetes que te faltan. Cuando tú lo cuentas y está correcto, el del cambio te lo vuelve a pedir porque él contó de más. Por lo tanto tú le estás robando porque no has dicho nada. Así que te cansas de la situación y le dices que te devuelva tus divisas. Es cuando te han dado los billetes falsos y se han quedado con tus euros. O, también puede ser, que confíes en el tío y te ha quitado un montón de dinero mientras cuentas y recuentas. Y el robo fácil en el cambio es cuando te cobran comisiones altísimas y si eres novato confías en el tío y te lo crees. Luego es necesario también regatear. Habitualmente en las tiendas tienen precios fijos, pero siempre un descuentito puedes conseguir. Nada importante, quizá un 5% o con suerte no te cobren la comisión de un 3% si pagas con tarjetas de crédito. En el Aeropuerto, a la llegada, hay unos señores que te recogen las maletas. Éstos son muy listos. Te cogen las maletas cuando te las ven en la mano y te dicen "aduana". Los tíos llevan uniforme, pero como eres nuevo y no tienes ni idea, los sigues, sobre todo porque te llevan las maletas. Cuando han pasado la aduna, es cuando comprendes que no son funcionarios, si no simples trabajdores que transportan maletas. Y ya que estás en el ajo no le vas a decir que te dejn las maletas. Como no tienes dinero local, te aconsejan una ventanilla de cambio que te roba dándote menos dinero porque el tipo está bajo o quitándote mucho por las comisiones. Luego te dan billetes grandes, para que cuando tengas que darle la propina al pobre trabajador te encuentras con que sólo tienes billetes de cien mil (el billete mayor, diez euros más o menos).´También puede ocurrir que se hagan pasar por el de la compañía de turismo, el guía de tal compñía, por ejemplo viajes Alcón. como se conocen todas los vuelos y saben quién es español, alemán o suizo, pues se acercan y te dicen: "¿español, viajes alcón?" si volases con esa compañía has picado, te crees que es el guía. Y si no vuelas con esa compañía, entonces es una buena excusa para entablar conversación y llevarte las maletas. Lo que quiero decir con todo esto, es que son listos, pero no son malas personas. Así que cuando vengan, a andar con cuatro ojos con estos dos detalles: El cambio y cualquiera que se le ofrezca a hacer cosas que no has solicitado. Por cierto, los taxistas si tienen la luz encendida del letrero tienen que cobrar lo que estipula el taximétro, si no es así, has de negociar el precio antes.

Ya es muy tarde, así que voy a desvelar el secreto de porqué puedo dormir una siesta de cuarenta y cinco minutos desde las cinco y media. El secreto es que en Bali están los mejores masajes que he probado de todos los países que he visitado. Ni siquiera los de Tailandia, que son excelentes. El sitio se llama Jari Menari y lo descubrimos hace dos años. Es un secreto a voces, porque no podemos dejar de recomnedarlo, sobre todo a los masajistas preferidos. El mío se llama Vincent y el de Juan se llama Made. Vincent es católico, de ahí su nombre y de Timor, pero no habla portugués porque es de la zona indonesia. Made (que significa segundo hijo, el primero es I Wayan y el tercero es Nyoman y luego vuelve a empezar, se ve que no tenían previsto tener más de tres hijos) es de Bali e hinduista. Ambos son maravillosos. Made en Abril se va para Italia a trabajar a un Spa de un hotel por dos años, así que si vienen antes de esa fecha habrá que buscar a otro.

En la foto Vincent es el más bajo. Y para evitar bromas, yo soy el de las gafas. Juan, es muy evidente, el de camiseta naranja.


martes, 4 de marzo de 2008

Bali, la Isla de los dioses




Bali es bien conocida por ser la Isla de los dioses. El noventa por ciento de la población es hiduista, a diferencia del resto del país que son musulmanes. El resto de la población balinesa es musulmana, cristiana y otros. Así que los templos, las ofrendas y los dioses se encuentran en cada esquina, plaza o calle. El día 4 de Marzo, es cuando las personas van a la playa para purificarse. Se acerca el fin de año Balinés y es una fiesta constante. El día 6 de Marzo por la noche se queman, por así decirlo, las FALLAS BALINESAS. Son estatuas de cartón piedra que luego quemarán para más tarde lanzar fuegos artificales. Harán mucho ruido porque el día 7 es el día del silencio. Está prohibido generar luz electrica, circular con coches, aviones, barcos, festejar celebraciones y un largo etcéteras. Es un día de recogimiento y de estar en familia. Estas prohibiciones son desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la mañana del día siguiente.

Bali es una constante celebración religiosa. Al pasar por un templo verás que hay gente llevando ofrendas. Si vas a otro templo al día siguiente verás lo mismo. Es la oportunidad para vestir sus mejores trajes balineses (que realmente son muy elegantes) para hacer vida social, además de orar. Es el momento en el que los chicas y chicas se conocen, hay contacto entre las familias, aunque su motivo principal es la religión.















Es frecuente caminar por las aceras de las calles y ver cestos pequeños hechos de hojas con ofrendas a los dioses. En ellos se incluyen incienso, caramelos, flores y cosas variadas para suavizar el carácter de los dioses. Es curioso ver por algún local comercial, como es el caso de una casa de cambio muy conocida de Bali, como hay varias representaciones de diferentes cultos. Por ejemplo, en Central Kuta hay una Cruz, un templo fuera en la esquina (como es el caso de la foto que pertenece a la villa, por el lado del garaje que da a la calle principal), una ofrenda en un cesto en la puerta del local en el suelo, una estaca en la otra punta de la puerta... Y la explicación es que hay diferentes religiones entre el propietario y los empleados. Todos creen que si no hay una representación de sus dioses puede pasar muchas cosas. Desde que no haya ventas, que sería el menor de los males, como desatar la ira de los dioses y que hubieran pequeñas o grandes catástrofes naturales que sólo afectarían a aquellos que no han realizado la ofrenda o que no tengan su representación religiosa guardándolos de los males. Es frecuente, como he visto hoy, ir a una tienda y ver un templo al final del local, y a un hombre ayudado por una mujer, realizando diferentes rituales. Y es que por la cercanía de las fechas importantes es un buen momento para realizar estas purificaciones en negocios y hogares. Quien más puede económicamente, lo hace contratando a una persona que sabe más y tiene un contato más directo con los dioses y espíritus. Quien no, lo hace particularmente y más sencillo, y quizá menos efectivo.
En indonesia no existen los Ateos (técnicamente hablando). Todas las personas tienen que tener una religión y debe figuarar en el carnet de identidad. Para nosotros los occidentales nos puede parecer un poco extraño e incluso poco democrático. Pero en Asia la religión forma parte de las vidas de cada uno y es un pilar fundamental en la sociedad. Los asiáticos, en general, no pueden concebir la vida sin religión. Es poco frecuente encontrar sociedades asiáticas ajenas a esto, aunque las hay, como es el caso de Singapur o de países desarrollados como Japón, Corea del Sur...











De cualquier manera, Bali es una isla paradisíaca llena de arte en sitios insospechados como es el caso de este templo de las montañas en medio de un lago.



Las figuras de las entradas de los templos se usan para ahuyentar a los malos espíritus. Son figuras que realmente dan miedo. Creo que si algún espíritu indeseado llegase a la puerta saldría corriendo. Una de las más feas que he encontrado ha sido la de esta foto. Pertenece a un templo en Seminyak aunque es bastante común en otras áreas de la isla.

Me causa curiosidad cómo visten a las figuras religiosas, siempre se trata de un SARONG (Sarón, especie de Pareo) a cuadros. Tambié lo usan para vestir las partes bajas de los árboles sagrados. O incluso pedestales para los dioses y figuras. Este Sarong suele ir acompañado de una Sombrilla, que si mal no tengo entendido, usaban los nobles. Y hablando de realeza, la familia real balinesa no tiene peso político alguno en la isla y mucho menos en el país, pero sí en la sociedad civil balinesa. No se trata de dinero, si no de un estatus social superior. Me explico, entramos a una tienda y nuestro amigo Andrés conocía a la dependienta. Nos contó que esta chica estudió con él en la universidad, había hecho (y acabado) el equivalente en españa a Económicas. Y que además pertenecía a la familia Real. Asombrado de esta situación, como supongo le pasará al lector, no entendía nada. Me explicó que no se trataba de riqueza, si no de importancia en la sociedad (vaya, el título era lo que contaba) y que era una privilegiada, ya no sólo por pertenecer a la familia real, sino también por ser una buena persona. "Porque de nada le serviría el dinero o los títulos nobles o de carreras si no tiene con quien hablar, llorar, compartir. Una persona que se desentiende del resto de su parroquia, barrio, pueblo, y que nadie quiere saber de ella, es una persona infeliz y repudiada". Creo que esta sociedad tiene mucho que enseñarnos a los occidentales. En Bali, y no es un secreto, hay mucha humildad (económica) pero no hay miserias. Todos los habitantes tienen qué comer, todos tienen techos donde aguarecerse, todos tienen más o menos enseñanza, pero no pasan desdichas ni miserias. Pueden pasar pobreza de marcas (y aún así no estoy muy seguro), de tecnología, pero de nada más. Puede, aunque no conozco las cifras, que la esperanza de vida sea ligeramente menor que la occidental, ¿pero cuánto más? ¿dos, cinco años talvez? Pero y qué hay de la calidad de vida. Nadie me ha mirado mal, nadie ha dejado de sonreirme, nadie ha dejado de preguntarme dónde me quedo, qué hago, a dónde voy. Eso en Bali es tener amigos. Las únicas personas que he visto infelices han sido a los extranjeros que, al juzgar por sus caras, parece que estuviensen estreñidos.

Andrés y yo en una calle comercial.