Como iba diciendo, desde ese momento (del que le pagas a la chica del mostrador que más o menos habla inglés) te olvidas incluso de las maletas. Unos chicos las cogen y te piden que les acompañes hasta el coche. Es importante saber que todos los gastos de los peajes están incluidos en el precio.

Apenas bajé del coche me di cuenta de unas cuantas caras nuevas en el hotel. De lo chicos que recogen las maletas sólo uno era conocido, el resto eran nuevos. Lo mismo se repitió en el registro del hotel. El Sofitel Silom había sido el hotel elegido, como desde hace varios años lo hacemos, en las habitaciones de la zona club. Son las habitaciones que tiene un trato especial con respecto al resto. Están ubicadas a partir del piso 27, que es donde se registran las personas que se quedan en la zona club, sin tanto ajetreo, sentadas cómodamente, bebiendo un zumo refrescante o un té tropical muy frío, mientras los demás hacen su trabajo. Otro trato preferente es el desayuno a la carta, aunque si quieres pasar por el buffet también puedes, en el piso 27, en el mismo piso del registro, con pocas personas, sin ruidos, con música de fondo y con vistas impresionantes sobre la ciudad. Estas habitaciones también tienen el privilegio de dos happy hours, uno de tres a cinco de la tarde para disfrutar de tés, cafés y dulces exquisitos franceses (reconozco que son buenos) y otro de cinco a siete dond
e te sirven cualquier bebida (incluida las alcohólicas, cualquiera que sean la cantidad que quieras o puedas beber) y delicatessen para acompañar. Sinceramente es una buena elección y es obligatorio ir al segundo happy hour para ver el atardecer en la ciudad mientras bebes una copita de vino blanco con los canapés más exquisitos que hayas probado (ver foto).
En la recepción también había personal nuevo. Pero los que nos conocen siempre nos dicen los mismo "bienvenidos otra vez a casa". Ya todos saben que nos sentimos como si el hotel lo fuera. Nos bromean, nos piden que le enseñemos español. Una vez, a una de las chicas del Club, le compré un curso de español con CD's para la pronunciación. Y lo había hecho, porque una de las veces que la vi ya me decía varias frases seguidas y correctamente. Esta chica no está ya trabajando en Sofitel, así que le he perdido la pista.
Otra de las razones del porqué elegir este hotel es muy evidente: su ubicación. Está a pie del mercado del Pat Pong (no sé exactamente cómo se escribe, pero así se pronuncia), cerca del metro (que se merece que le dedique un párrafo), de centros comerciales y de la marcha de la ciudad.
Aprovecho para agradecer los comentarios al blog (hay algunos muy graciosos) y sobre todo por los correos de ánimo para que continúe. No sé si se han dado cuenta del giro del blog, pero ya no es tan lejano, sino más bien cercano (pero no por ello mejor). No era mi intención realizarlo de esta manera, un poco, digamoslo así, diario. Es lo que precisamente no quería, pero bueno, siempre es más fácil hacerlo de esta manera. Aprovecho también para decir que el que quiera un blog DIFERENTE, que se lo HAGA él o ella MISMO/A. jejeje, Hasta la próxima.



